Tiempo de lectura: 2 min
Muchas veces pensamos que las grandes historias de compasión y amabilidad se dan sólo en la televisión o en películas, pero resulta que en la vida cotidiana, en la realidad, se pueden presenciar momentos como este que les vamos a relatar a continuación sobre un repartidor de pizza que se conmueve al ver la situación extrema de un padre y sus 4 hijos.

El joven labora como repartidor de pizza desde hace varios años, puesto que es el oficio que se adecua más a su horario de estudio, y un día común y corriente fue a entregar una pizza pequeña y sencilla, solo de queso y salsa, a un cliente.
Este chico toca la puerta del cliente y abre la puerta un hombre humilde en una casa pequeña y descuidada, el hombre recibe la pequeña pizza y con mucha vergüenza le pide disculpas al repartidor por no poderle dar de propina más de 1 dólar (aunque otros clientes inventan cualquier cuento para no dar propina o dar menos de un dólar), en fin, el joven ve hacia dentro del hogar y nota a 4 niños y un adolescente esperando en la mesa para comerse la reducida pizza.
En vista de ello, el repartidor vuelve a su trabajo conmovido, prepara otras pizzas y regresa a casa de este hombre con dos pizzas extra grandes, doble ración de papas fritas y alas de pollo, y un par de refrescos y se los da como regalo para que cenaran bien.
El hombre, padre de estos niños, arranca a llorar y muy agradecido con el joven repartidor recibe esa gran bendición, sin embargo de un momento a otro se ofreció a pagarle todo, en cuanto tuviera un poco más de dinero, a lo que el joven repartidor se negó rotundamente, ya que era un regalo desde lo más profundo de su corazón.

El repartidor entendía que con ese simple gesto no iba a mejorar la situación económica de este padre, pero se sintió satisfecho de enseñar a estos niños sobre la caridad y que el hecho de obrar bien se retribuye en bendiciones.
¡No olvides compartir esta publicación con todos tus amigos!
0 lectores ya han votado. Tu voto queda en este dispositivo.