La búsqueda de Tomás Gimeno y su hija pequeña, Anna, continúa. Sin embargo, cada día que pasa es menor la posibilidad de encontrar los cuerpos en el fondo marino. Si lamentablemente no aparecen, habrá que esperar 10 años para declarar a Gimeno como fallecido.
Así lo dicta la ley, hay que esperar 10 años para dar a un desaparecido por muerto. Por ello, es lo que ocurrirá con Tomás Gimeno si no es encontrado en el mar.
Por el momento, pesa sobre él una orden internacional de detención como presunto autor de un doble homicidio y de maltrato continuado desde que apareció el cuerpo de su hija mayor, Olivia, de seis años.
Aunque para los investigadores no hay duda de que Gimeno se suicidó en el mar tras deshacerse de los cuerpos de sus hijas, Olivia y Anna, de un año, no podrá confirmarse si no se encuentra el cadáver.
El abogado Alfonso Delgado ha detallado al Diario de Avisos las circunstancias legales que rodean a este caso. Señala que hay tres causas para la extinción de la responsabilidad penal sobre Gimeno. El primero de ellos es el cumplimiento de la pena, opción poco probable en este caso.
La segunda es el fallecimiento del encausado, lo cual no se puede certificar mientras no se encuentre el cuerpo sin vida de Tomas Gimeno. Ahí es donde entra en juego la declaración de fallecimiento prevista para los ausentes, que es de 10 años desde que desapareció.
Por último, la tercera vía es la prescripción. Para ello tendrían que pasar muchos años, puesto que para el delito de homicidio son 15 años y 20 años si se trata de asesinato.
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