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Era una fría noche de abril de 1912, en medio del océano Atlántico, el navío británico Titanic, colisionó con un enorme iceberg, cerca de la medianoche, en su viaje inaugural, dejando al mundo perplejo, ante la magnitud de aquella tragedia. Dando lugar a multitud de descubrimientos escalofriantes, en los años posteriores.
Eran las 12:20 de la fatídica madrugada del 15 de abril, cuando el Titanic acabó de hundirse, falleciendo 1517 personas de las 2223 que viajaban a bordo.

Aquel famoso transatlántico tenía como objetivo comunicar a Europa con Estados Unidos, una obra de ingeniería colosal para su época, que tras la noticia de su hundimiento provocó conmoción en millones de personas.
Un mes después de la tragedia, el Titanic seguía en la palestra, y su historia seguía causando espasmos en todo el mundo. Los buques de rescate continuaban su tarea de búsqueda, y fue precisamente en ese tiempo, cuando el transatlántico Oceanic, en uno de sus recorridos de rescate, hizo un descubrimiento escalofriante.
Justo a 318 km del punto de hundimiento del Titanic, se encontraba aquel solitario bote, difícilmente se podría esperar que hubiese algún sobreviviente a bordo. No obstante, el capitán dio la orden para que una patrulla se dirigiera hacia aquel misterioso bote, que seguramente pertenecería al Titanic.

Al arribar al bote, los rescatistas quedaron absolutamente impactados, por el descubrimiento escalofriante, que tenían al frente, tres cuerpos en descomposición, formaban parte del lamentable escenario.
Dos de los cuerpos portaban vestimenta de bomberos, se presume que pertenecían al cuerpo de ingenieros, que trabajaban en la sala de máquinas del Titanic. El cadáver restante correspondía a un pasajero de primera clase, Thomson Beattle, de 37 años de edad, quien aún portaba su ropa de gala.
Los cuerpos estaban en tan pésimas condiciones, que cuando los rescatistas decidieron levantar uno de ellos por los brazos, estos se desprendieron del cuerpo. Pasando de ser un descubrimiento escalofriante, a uno algo aterrador.

La tripulación tomó la decisión, de ofrecerle una digna ceremonia marítima a los difuntos, cubrieron sus cuerpos en lienzo elevaron unas oraciones y finalmente los arrojaron al mar.
Realmente en más de 100 años de historia, el Titanic nos ha demostrado estar lleno
de enigmas, datos sorprendentes y descubrimientos escalofriantes. Si te ha parecido interesante la información te invito compartirla en tus redes sociales, para que sea del disfrute de tus amigos y contactos.
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