Corinna Larsen, la ex amante del Rey emérito Juan Carlos I, ha confirmado este viernes durante su declaración como testigo en el primer juicio seguido contra el comisario jubilado en prisión, José Manuel Villarejo; que en primavera de 2021 se sintió amenazada. Explica que lo hizo "como ciudadana, como persona normal y mujer" cuando sus oficinas y apartamento de Mónaco fue ocupado por una empresa de seguridad.
La misma fue contratada por los servicios de inteligencia españoles -CNI-. Pidió explicaciones al hoy ex monarca. El mismo le dijo que se trataba de una operación para protegerla de los paparazzi.
Larsen iba vestida de negro y compadecía mediante videoconferencia desde la sede judicial en Londres. Allí ha confirmado la tesis de la defensa de Villarejo. Para él, se piden dos años de cárcel por presuntos delitos de calumnias y denuncia falsa contra el ex director del Centro Nacional de Inteligencia -CNI-, Félix Sanz Roldán.
Su declaración ha sido lenta al precisar de la intervención de interpretes. Durante la misma, el abogado del excomisario, José García Cabrera, le ha preguntado si había tenido la sensación de ser "una ciudadana amenazada por un jefe de estado y de los servicios secretos; y si eso le hizo sentir miedo". La empresaria, de origen alemán, ha contestado afirmativamente.
Ha contestado a la pregunta explicando que sí, "estaba decididamente muy asustada. No entendía el motivo y no se me proporcionó una explicación adecuada como ciudadana, a una persona normal, una mujer que se encuentra enfrentada con unas personas tan poderosas en territorio extranjero". Ha calificado de "ilegal" la ocupación de sus oficinas y vivienda.
Seguidamente, ha añadido que la explicación que obtuvo del rey no tenía sentido. Esto se da porque al día siguiente tenía previsto abandonar Mónaco. Por lo que no habría problemas con los fotógrafos.
También confirma su encuentra personas con el ex responsable del CNI en mayo de este año. El mismo se trasladó expresamente a Londres para ello según le informó el propio Juan Carlos I; a lo que no podía negarse. "Siempre querían hacer constar que el señor Sánchez Roldán recibía órdenes del Rey Juan Carlos I, que las recibía desde arriba", ha dicho.
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