El batacazo en las elecciones generales, en las que Ciudadanos pasó de 57 a diez diputados en el Congreso supuso una de las primeras crisis del partido y llevó a Albert Rivera a presentar su dimisión como presidente. El descalabro de los naranjas se han consolidado tras las elecciones catalanas del pasado 14 de febrero. La formación ha pasado de ser la primera fuerza, con 36 escaños, a quedar en séptima posición, con solo 6 asientos. Carlos Carrizosa, el candidato de Cs al Parlament, no ha podido frenar al fuga de votos tanto a la izquierda -con el exministro Salvador Illa por el PSOE- como a Vox, que irrumpe en la Generalitat con 11 escaños. Tras el desplome de los naranjas, un grupo dentro Ciudadanos se ha movilizado para exigir reformas bajo el nombre de 'Renovadores'
"Ciudadanos debe abordar una profunda regeneración, debe acometer sin dilatación una mejora sustancial en transparencia y rendición de cuentas", afirman. Además, exigen de forma "imprescindible e inaplazable" que se produzcan cambios de liderazgo y organización en la dirección del partido.
Para este grupo de afiliados, los malos resultados "no son solo consecuencia de una mala campaña electoral, sino de un cúmulo de desaciertos, errores estratégicos y de comunicación, de liderazgo y dirección". La primera equivocación, según Renovadores, fue la marchad e Inés Arrimadas al Congreso de los Diputados en Madrid.
El salto a la política nacional de la líder "trasladó la imagen de falta de confianza en la propia capacidad de articular, entorno a Cs y el liderazgo de Inés [Arrimadas], una auténtica alternativa de gobierno al independentismo", sostienen. Los disidentes con la dirección consideran que los de centro-derecha deberían haber presentado una moción de cesura contra Puigdemont "incluso aunque se hubiese perdido". Esta hubiera sido una oportunidad para "visualizar a Inés [Arrimadas] como líder indiscutible con claras y serias aspiraciones a la presidencia de la Generalitat", defienden.
"Se apostó por ser y mostrarse como un eterno partido de oposición, incapaz de tejer alianzas con otras fuerzas políticas", critican desde Renovadores. "Mucha gente que nos votó no ha repetido porque ha llegado a la conclusión de que en los últimos años hemos desperdiciado un éxito histórico", sentencian.
Por otro lado, los discrepantes censuran "la estrategia que pretendía aglutinar al PP, PSC y algunas organizaciones civiles" para una coalición electoral. Tachan la idea de "ingenua" que estaba condenada al fracaso por la negativa de los otros partidos. Además, consideran incomprensible que el grupo mayoritario "insistiera en una coalición y renunciara a presentarse como un proyecto diferenciado".
"Hemos trasladado el mensaje, y la sociedad catalana así lo ha captado, de que dábamos por hecho que no íbamos a ganar las elecciones", sentencian. Por último, apuntan que las estrategias de la cúpula la "distanciado de sus bases". "Perder casi un millón de votos en Cataluña, y la huida continua y sin parangón de afiliados y cargos electos muestran a todas luces un liderazgo y una estructura de partido que no funcionan", concluyen en el comunicado.
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