El impacto de la epidemia del COVID-19 entre los reclusos del conjunto de los centros penitenciarios dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarios es aproximadamente 4 veces inferior al impacto en la población general.
El número total de internos con PCR positiva es de 52, lo que supone una tasa de afectación de aproximadamente 1,08 por mil internos. Mientras que la población general esa tasa de 4,3 por mil habitantes.
Este es uno de los datos extraídos del análisis epidemiológicos preliminar realizado el pasado 27 de abril por la Subdirección General de Coordinación de la Sanidad Penitenciaria. Los datos van sobre los cerca de 50.000 internos en cárceles dependientes de la Administración General del Estado.
En lo relativo a la mortalidad por COVID-19, IPP ha tenido que lamentar el fallecimiento de dos personas privadas de libertad. Se trata de una interna y un interno del Centro Penitenciario Madrid VII. La tasa de mortalidad se sitúa en el 0,04 por mil internos. Lo que supone aproximadamente 10 veces menos que en la población general (0,48 por ciento de mil habitantes). Mientras que la tasa de hospitalización es aproximadamente 7 veces inferior a la del resto de población.
De los 71 centros penitenciarios dependientes de IPP, se han visto afectados 10. Lo que supone que el 85 por ciento de las cárceles permanecen sin ningún caso diagnosticado. El mayor numero de casos se ha concentrado en la Comunidad de Madrid con casi el 80% de los casos diagnosticados. La mayoría se agrupa en tres centros penitenciarios, Madrid VII (Estremera) con 26 casos, Madrid V (Soto Del Real) con 13 casos y Herrera de la Mancha con 5 casos.
0 lectores ya han votado. Tu voto queda en este dispositivo.