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Ceuta enfrenta una crisis sanitaria crítica debido a la escasez de personal médico que atiende a una población de 10.000 migrantes. Actualmente, solo dos médicos voluntarios, además de los equipos de Cruz Roja, están disponibles para brindar atención en la ciudad.
El cardiólogo Fran García Lanzas, uno de los voluntarios, ha compartido su experiencia tras tres semanas de trabajo. A pesar de la situación extrema, ha señalado que la crisis en Ceuta «está muy lejos de ser lo más duro» que ha visto en sus años de cooperación médica. Sin embargo, ha reconocido que el impacto emocional de esta situación es considerable, ya que «aquí es tu casa la que está en riesgo, es tu gente la que se siente acosada».
García Lanzas, originario de Jaén y con 44 años, ha trabajado en diversas crisis humanitarias a nivel mundial, incluyendo Haití tras el terremoto de 2010. No obstante, ha expresado que la carga psicológica que siente en Ceuta es mucho más intensa. «La gente está sufriendo, escuchas las peleas, gente que se muere al lado, en el mar. Ceuta está derrotada, con el ánimo muy bajo», ha declarado.
Durante estos 21 días, García Lanzas y el otro médico voluntario han atendido entre 400 y 500 pacientes diarios en la playa del Trampolín y otros puntos de la ciudad. Los diagnósticos más comunes han sido infecciones respiratorias, gastrointestinales y dermatosis, además de patologías crónicas como epilepsia, diabetes y trastornos psiquiátricos. «Casi no podíamos con las agudas, imagínate con las crónicas», ha añadido.
A pesar de la falta de recursos, la atención médica ha logrado evitar el colapso del sistema sanitario local. Gracias a la intervención diaria, han conseguido enviar entre tres y cinco casos severos al hospital. Sin embargo, la situación continúa siendo crítica, con muchos migrantes sin acceso a agua potable y viviendo en condiciones de hacinamiento.
García Lanzas ha resaltado la importancia del trabajo de Cruz Roja, que no solo proporciona asistencia médica y alimentaria, sino que también ofrece apoyo emocional a los migrantes. «Todo esto no se ha ido a tomar viento gracias sobre todo a ellos», ha afirmado.
La crisis en Ceuta pone de manifiesto la necesidad urgente de más recursos y personal médico para gestionar la situación de salud pública que afecta tanto a los migrantes como a la población local. La comunidad murciana está atenta a la evolución de esta crisis y a las medidas que se puedan implementar para aliviar la carga sobre los escasos recursos sanitarios disponibles.
Para más información sobre la situación de la salud en la Región, puedes consultar nuestra sección de Salud o explorar la Guía de la Región de Murcia.
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