El Consejo Municipal de Comercio de Cartagena ha tratado en su reunión de este martes las obras que se van a acometer en el Mercado Gisbert y que permitirán solucionar los daños constructivos de las instalaciones provocados por las DANA, con el fin de convertir este espacio en "un referente comercial y turístico", informaron fuentes municipales en un comunicado.
La reunión, que ha estado presidida por el teniente de alcalde y concejal del área de Turismo, Comercio, Sanidad y Consumo, Manuel Padín, quien ha avanzado que el nuevo proyecto de la plaza de abastos contempla abrir la fachada al exterior para convertir el mercado en un atractivo turístico y comercial, como se recoge en el Plan Estratégico de Turismo.
La reforma recoge también el arreglo de la red de instalaciones del mercado, así como la redistribución de los puestos comerciales del interior y la instalación de mesas y sillas para darle a la plaza de abastos un ambiente gastronómico.
El teniente de alcalde ha comunicado al Consejo de Comercio que, una vez completada la reforma, se procederá a dar contenido a las instalaciones. En este sentido, el concejal ha avanzado que existe una propuesta empresarial para ocupar la docena de espacios que quedarán habilitados para su uso comercial.
Según ha señalado el edil, esta propuesta cuenta con reconocidos comerciantes y empresarios del municipio que han mostrado su interés en darle al Mercado Gisbert un impulso gastronómico y turístico, tanto para los cartageneros como para visitantes nacionales como internacionales.
"Tenemos muy claro lo que queremos para Gisbert. Hablamos de la entrada al Casco Antiguo desde el puerto y debemos dar un servicio acorde con la importancia de este enclave", ha indicado Padín, quien ha añadido que "la conjunción de El Batel, el ARQVA, el ascensor panorámico o los refugios de la Guerra Civil hace necesario que el mercado sea un revulsivo más para llenar la zona de vida y economía".
El teniente de alcalde ha aclarado que los futuros ocupantes de los puestos del mercado serán los encargados de montar los estands comerciales según sus usos, una vez que las obras de reforma dejen los habitáculos con todas las conexiones necesarias para su uso como punto de venta comercial.
El concejal ha precisado que el único ocupante actual del mercado tiene garantizada su ubicación en las instalaciones una vez reformadas. "Me comprometí con él y soy un hombre de palabra. Tendrá que dejar la plaza de abastos durante las obras, pero se le facilitará un lugar en el mercado de Santa Florentina durante la reforma. Luego, volverá a su sitio", ha explicado el edil. El comerciante, presente en la reunión, ha mostrado su total colaboración para que se inicien los arreglos lo antes posible.
Una vez informado el proyecto del Mercado Gisbert, que ha contado con el visto bueno de los asistentes al Consejo, el concejal ha abierto el turno de ruegos y preguntas sin que haya habido intervención alguna.
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