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Menores marroquíes en Ceuta buscan asilo en España tras su llegada a la Península
A las afueras del CEIP Reina Sofía, en el barrio del Príncipe, decenas de niños y niñas juegan, sintiéndose protegidos desde su llegada hace más de dos semanas. Estos menores han encontrado en Ahmed, el líder del campamento en Ceuta, una figura paternal que los cuida. Su deseo es claro: quedarse, estudiar y construir una vida en la Península, en oposición a los planes de repatriación propuestos por el Gobierno marroquí.
El ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, ha manifestado su intención de enviar autobuses a la frontera para repatriar a los menores. Sin embargo, el procedimiento es complejo, ya que primero se debe verificar la nacionalidad de los menores, evaluar su situación jurídica e individual, y posteriormente organizar su traslado a Marruecos. "Estamos dispuestos a enviar autobuses para traerlos de vuelta a Marruecos. Los consideramos víctimas, no delincuentes", afirmó Ouahbi.
La realidad de estos menores es muy distinta. Una niña de 16 años, que cruzó nadando sola, compartió su historia: "Me fui de mi casa porque mi padre murió y mi hermano me pegaba". Ella quiere estudiar para ser enfermera y aprender español, y su decisión de no regresar a Marruecos es firme. "No importa cuánto tarde el Gobierno en darme asilo, pero no volveré a Marruecos", aseguró.
La joven reconoce que la avalancha de más de 80.000 personas cruzando la frontera no fue la forma correcta, pero decidió huir sin dudarlo. "En Marruecos no me espera nada. Aquí, al menos, me están dando comida y se preocupan de que nadie abuse de mí", añadió. A su lado, un grupo de al menos ocho mujeres coincide en que su intención no es quedarse en Ceuta, ya que temen que quienes las persiguen puedan encontrarlas allí. "Yo también quiero irme a la Península", comentó una de ellas.
A pesar de que saben que Marruecos intentará forzar su regreso, su voluntad es firme: "No pensamos regresar, pase lo que pase". La mayoría de las menores en el CEIP Reina Sofía ha escapado de situaciones de abuso en Marruecos y casi todas niegan extrañar a sus familiares, pidiendo una oportunidad para vivir en España.
Ahmed, el líder del campamento, ha logrado que varias jóvenes accedan a centros de menores. "No podemos dejar desprotegidos a los niños y niñas. Ellos no tienen la culpa de lo que está pasando y solo buscan una oportunidad para vivir", afirmó. Ahmed advirtió que, si se quedan en la calle, las niñas podrían ser víctimas de abusos y los niños podrían caer en malas influencias.
El Gobierno estima que, de los más de 10.000 inmigrantes que aún se encuentran en Ceuta, al menos 2.000 son menores. La situación de estos jóvenes es un reflejo de la compleja realidad migratoria que enfrenta la Región de Murcia y el resto de España, donde la búsqueda de asilo se convierte en una esperanza para muchos.
Para más información sobre la situación en la Región de Murcia, puedes visitar nuestra sección de actualidad.
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