Ayer, 5 de marzo, un paciente dio positivo por coronavirus en el Vaticano, concretamente en el ambulatorio, que está siendo desinfectado. El portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, anuncia que este se encuentra temporalmente cerrado después de que se diera este caso positivo, ya que hay más de 3.800 personas contagiadas en Italia.
El Vaticano solo mantiene abierto el servicio de urgencias mientras desinfectan este centro médico. Este atiende a 400 residentes del Estado de la Ciudad, aproximadamente. También a los más de 4000 trabajadores de esta ciudad.
Este caso de coronavirus en el Vaticano ha llevado a que se hagan pruebas a las personas que tuvieron contacto que la persona afectada. Concretamente, se ha dado en la Secretaría de Estado.
Matteo Bruni ha aclarado que se han puesto en marcha los protocolos sanitarios previstos para estos casos concretos.
La Santa Sede, por su parte, estudia cómo pueden cumplir las normas de las autoridades para evitar los contagios. Una de las más destacas es la prohibición de celebrar encuentros multitudinarios. Si el Vaticano adopta las mediadas, esto podría causar las suspensión de las audiencias generales de los miércoles. También afectaría a los rezo del Ángelus de los domingos. Estos dos eventos son presididos por el Papa, que tiene 83 años.
Jorge Mario Bergoglio, que dirigió el rezo del Ángelos el pasado domingo, contó que el resfriado que sufría el Papa, le obligaba a quedar en la Domus Santa Marte. Por su parte, el Papa se ha sometido a las pruebas del coronavirus en el Vaticano, las cuales han dado negativo. Bruni confirmó el martes, que seguía indispuesto y aclaró que no tenía "síntomas propios de otras patologías".
Por otro lado, el Vaticano distribuyó entre sus empleados una lista con las recomendaciones básicas para trata de hacer frente a la epidemia. Además, han limitado los contactos directos con Benedicto XVI y otras personas en el monasterio Mater Ecclesia, situado dentro de los Muro Vaticanos y donde reside desde que renunció al pontificado en 2013.