Este miércoles España reanudará la vacunación con AstraZeneca y, según se prevé, no se comenzará a administrar a los mismos colectivos a los que se les ha venido inyectando hasta ahora. La polémica en torno a la vacuna comenzó semanas atrás, cuando se registraron varios episodios de trombos en diversos países. Entre ellos el nuestro, con tres casos, terminando uno de ellos en la muerte de una mujer.
De esta manera, el Consejo Interterritorial de Salud ha concluido la investigación sobre la peligrosidad de las dosis decidiendo poner en marcha de nuevo la administración de la vacuna de la Universidad de Oxford. La agencia europea considera que la vacuna es "eficaz y segura". Sin embargo, no puede "descartar" totalmente que produzca trombos, pero sus beneficios superan a los riesgos.
Ante ello, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, descarta que vaya a haber medidas especiales para devolver la confianza a los ciudadanos. "No creo que esto debilite la confianza, debe confirmarla", dice. Asimismo, ha asegurado que queda demostrado que el sistema de vigilancia funciona y es capaz de detectar casos por poco numerosos que sean.
El miércoles se retoma la vacunación con AstraZeneca
Por el momento, se conoce que la vacunación con AstraZeneca se pondrá en marcha de nuevo a mitad de esta semana, modificando los grupos de población a los que se seguirá administrando.
Según ha apuntado la Darias, los grupos de población que reiniciaran el proceso están relacionados con sectores de edad específicos y con personas que estén más expuestas a sufrir trombos. Según la Agencia Europea del Medicamento (EMA), los casos notificados se dan entre personas menores de 55 años y mayoritariamente entre mujeres.
Así, este lunes se reunirá de nuevo el Consejo Interterritorial para acordar con las comunidades a qué sector de la población continuarán vacunando con AstraZeneca.
Hasta que se suspendió cautelarmente la semana pasada, la vacuna británica se estaban inoculando en España a personas entre 18 y 55 años. Por otro lado, también se administraba a personas pertenecientes al grupo de sanitarios que no están en la primera línea contra el coronavirus.
Justo el mismo día en que empezaron a notificarse casos sospechosos, la Comisión de Salud Pública evaluaba si debía aumentar hasta los 65 años la edad máxima de vacunación con AstraZeneca.