“Te perdono por no haber sido una figura paterna para mí, porque mamá supo tomar las riendas. Se puso a trabajar en cuanto nací y hoy sigue allí. Ha criado a dos hijos, desempeñado un trabajo de 9 a 17, y siempre ha podido mantenernos. En ocasiones no nos pudo dar todo lo que hubiera querido, pero nosotros le estamos eternamente agradecidos por todo lo que ha hecho por nosotros. Hizo un gran esfuerzo para poder llevarnos de vacaciones y se aseguró de que lo pasáramos lo mejor posible. Estaba orgullosa de todos mis logros”.

Te perdono por todas estas cosas porque sé que me han hecho mejor persona. Fui a mi primer día de primaria sin ti, me gradué en el instituto sin ti, y empecé y he llegado a mitad de la Universidad sin ti. Estoy contenta con quién soy y con la persona que quiero ser en un futuro. Cuando miro a mi alrededor, veo a esta familia que ha ido creciendo con el tiempo y a las personas que han entrado y salido de mi vida, y que han llenado ese vacío que tú dejaste. Ahora sé quién quiero ser realmente.”



