La familia vivía desde el comienzo de la segunda Guerra Mundial, los Lykov vivieron más de 40 años en ese inexplorado territorio, que lo único que habían eran osos y lobos. Pero aun más sorprendente es como llegaron ahí, y cómo se mantuvieron vivos después de tanto.

El equipo de geólogos estaba en busca de una zona de aterrizaje segura, y vieron algo sorprendente. A un lado de la montaña había un jardín, no estaban seguros de lo que era en un principio, pero se dieron cuenta que habían signos de vida a 6 mil pies de altura del pico.
Decidieron empezar a caminar por la montaña para contactar a quien viviera allí. Cada vez que iban más cerca, se notaba que había claramente vida, vieron un camino o sendero entre la maleza.



