El pasado verano de 2018, la ex estrella Disney sufrió una sobredosis por consumo de fentanilo, un narcótico similar a la morfina. Esta situación le dejó secuelas con las que aún lidia e inició un proceso de rehabilitación. Además, la mantuvo alejada de los escenarios hasta el año pasado, cuando decidió asistir a los premios Grammy.
"Me quedé con daño cerebral y todavía estoy lidiando con los efectos. No puedo conducir vehículos porque tengo puntos ciegos en la vista. Durante mucho tiempo no pude leer", explicó la estrella a los medios de comunicación para presentar el documental.
Demi Lovato asegura que las consecuencias que todavía arrastra de aquel fatídico día le recuerdan lo que podría haber pasado. Asimismo, es un incentivo para tener presente lo que sucedería si vuelve a "esa zona oscura otra vez".
Demi Lovato se siente orgullosa de la persona que es
"Estoy agradecida por esos recordatorios, pero doy las gracias por ser alguien que no tuvo que hacer mucho para rehabilitarse. La rehabilitación llegó en el lado emocional", confesó.
"Todo tenía que suceder para que pudiera aprender las lecciones que aprendí —añadió—. Estoy muy orgullosa de la persona que soy ahora".
El documental, que se estrenará en el festival cinematográfico South by Southwest (SXSW) de Austin (Texas) en marzo aborda los problemas de adicción de la artista y los trastornos alimentarios que padeció cuando era una estrella infantil, así como el peso de la fama.
Además del testimonio de la propia cantante, han participado otros artistas como Christina Aguilera y Elton John. "Ser joven y famoso, Dios mío, es duro", dice el músico británico en el tráiler.