La Audiencia de Bizkaia ha dictaminado sentencia con prisión permanente revisable, contra la madre que mató este pasado mes de enero a su hija de 9 años en la vivienda familiar de las misma.
La menor falleció por asfixia tras ingerir fármacos que le suministró su progenitora. El suceso ocurrió en la vivienda familiar del barrio de Atxuri, en Bilbao, el pasado 16 de enero de 2019,cuando la hermana de la víctima, de 20 años, llegó a la casa y encontró inconscientes y abrazadas a su madre y a la niña. Tras alertar a Emergencias, los sanitarios pudieron reanimar a la mujer, pero la menor falleció. según han informado fuentes judiciales.
Un jurado popular declaró el pasado 19 de diciembre a la acusada culpable de asesinato con alevosía con las agravantes que supone el parentesco y que la víctima fuera menor de 16 años.
Los hechos ocurrieron el pasado 16 de enero, cuando la hermana de la víctima, de 20 años, llegó a la casa y encontró inconscientes y abrazadas a su madre y a la niña. Tras alertar a Emergencias, los sanitarios pudieron reanimar a la mujer, pero la menor falleció.
La madre dejó una nota manuscrita en el piso, en la aseguraba que una tercera persona le había "obligado" a actuar contra su hija y a suicidarse después, pero los servicios médicos consiguieron reanimarla y finalmente ha sido condenada. En el análisis de la nota, los investigadores no encontraron huellas de ella, por lo que se concluyó que la condenada tuvo que utilizar guantes o cualquier otro material para escribirla.
Según las pruebas periciales practicadas en el momento del suceso, quedó acreditado que en los tres meses anteriores a su muerte, la pequeña también consumió o se le administró "al menos en dos ocasiones" fármacos potentes, algunos de origen opiáceo, según se establece por el análisis del pelo.
La causa de la muerte fue, precisamente, ese cóctel de medicamentos, "quizás" ayudado con "mecanismos de asfixia", según estableció en su momento la autopsia.